DM y Lomaplast: de una crisis familiar a la expansión internacional en autopartes
Diego y su familia debieron empezar de nuevo después de que la hiperinflación de 1989 y la disolución de una sociedad dejaran a su padre sin negocio. En una entrevista con Gonzalo Otálora para Historias que inspiran TV, reconstruyen el recorrido que dio origen a la distribuidora de autopartes DM y a Lomaplast, fabricante de paragolpes con presencia internacional.
Los primeros pedidos se preparaban desde la casa familiar, comprando a crédito y pagando a los proveedores después de cobrar las ventas. La importación de repuestos permitió ampliar el negocio y acceder al primer depósito propio. Sin embargo, la crisis de 2001 volvió a ponerlos en riesgo: debían en dólares y tenían cuentas por cobrar en pesos.
La recuperación trajo un crecimiento que exigió ordenar funciones, profesionalizar la gestión y establecer procesos sin perder la cercanía con los clientes. Más adelante, la creación de Lomaplast abrió una nueva etapa industrial y exportadora.
El camino también incluyó un incendio que inutilizó la fábrica en 2015 y una estafa durante la construcción de una nueva planta, según relata Diego. La negociación financiera y el trabajo del equipo fueron centrales para sostener la actividad.
Al momento de la entrevista, ambas empresas empleaban a más de 400 personas. DM atendía a unos 6.000 clientes en Argentina y Lomaplast vendía en 22 países, con alrededor del 60 % de su producción destinada al exterior.






