Frigorífico Mark: de una carnicería de barrio a una empresa avícola exportadora
Mario, conocido como “Coqui”, comenzó vendiendo verduras junto a su hermano en un carro tirado por un caballo. Después aprendió el oficio de carnicero y abrió su primer local en Rosario a los 23 años. En una entrevista con Gonzalo Otálora para Historias que inspiran TV, él y su familia reconstruyen el recorrido que los llevó a desarrollar Frigorífico Mark, una planta avícola en Ramallo con capacidad para procesar 60.000 pollos diarios.
El crecimiento pasó por la apertura de comercios, la venta mayorista de carne y la distribución de pollo. También estuvo atravesado por crisis económicas y problemas de cobro. Durante la crisis de 2001, Mario debió vender camiones y vehículos particulares para pagar deudas y sostener la actividad.
La construcción del frigorífico demandó más de seis años de inversión. Su puesta en marcha presentó dificultades técnicas y un desafío comercial: necesitaban aumentar considerablemente las ventas para cubrir los costos de la nueva estructura. La respuesta fue abrir locales propios y fortalecer la comercialización directa.
La empresa también encontró oportunidades en productos que antes se descartaban, como las garras de pollo, que comenzó a exportar a Hong Kong. Más adelante incorporó el procesamiento de plumas y vísceras para obtener subproductos comercializables.
La entrevista aborda, además, la incorporación de los hijos a la gestión y el recambio generacional, con el objetivo de profesionalizar la empresa y dar continuidad al proyecto familiar.






