Arte Nery: Cómo superar la adversidad y convertirse en pionera

NerinaZanchetta nació sin una mano y tuvo que lidiar con los prejuicios propios y ajenos, pero frente a la adversidad, ella decidió luchar. Hoy es una emprendedora exitosa que revolucionó la industria de las manualidades.

Neri tuvo una infancia normal, tallando jabones, aprendiendo a dibujar y con la contención de una familia, que en vez de llenarla de miedos, le daba confianza.

En el colegio, tanto en la primaria como en la secundaria, la atrevesó sin sobresalto.

Cuando fue a buscar trabajo, todo cambió. Ella se sentía rechazada y en otros momentos, la rechazaban sin vuelta y se lo decían en la cara: No te podemos contratar porque te falta una mano. Dolor, angustia, impotencia. Ella, sentía todo eso y más.

Se casó por capricho, quedó embarazada, se separó a los 6 meses y durante 5 años se dedicó a trabajar de cualquier cosa para mantener a su hijo. También por entonces tomó cursos de porcelana fría y repostería. Para ella, las manualidades era un hobby.

En medio de años amargo, conoció en un chat a Diego, su actual marido. Y a los 6 meses, Nery y Ramiro, su hijo,se mudaron a la Ciudad de Buenos Aires junto con Diego. Pero un año después, él se quedó sin trabajo. Ahí nace un sueño que se frustra rápido: Ir a Paraná a instalar una empresa de alarmas. El emprendimiento fracaso y al mismo tiempo se constituye en un antes y un después en la vida Nery.

Ella, que solo por hobby hacía muñequitos en porcelana fría para tortas, sale a venderlos de urgencia para comer. Ella pensaba que estaba a punto de sumar un fracaso más a su vida, pero fue el comienzo, la resurrección de una mujer que frente a la adversidad, decidió luchar.

Por esos años, todo era insuficiente y una oportunidad les renovaba las esperanzas. Vendieron todo y se fueron de Paraná. Pero a los 15 días pegaron la vuelta: nada era como habían pensado y volvían a estar donde habían empezado.

Con las cosas yendo de mal en peor decidieron irse a Junín a vivir en la casa de la hermana de Nery. Diego consiguió trabajo, Nery siguió vendiendo sus productos y tuvieron algunos años de estabilidad. Hasta que Diego tuvo que renunciar a su trabajo por un pico de stress.

Lejos de caerse, él volvió a su casa con una solución. Caminando por la ciudad vio un local vacío, que alquiló para que Nery vendiera ahí toda la mercadería que producía.

Pero hasta ese momento, Nery trabajaba con lo aprendido como autodidacta. Entonces decidió perfeccionarse. Así descubrió el mundo de los moldes de silicona. Y aunque Diego insistiera en que no hacía falta hacerlos, ella siguió adelante, prometiendo que vivirían de eso.

Si bien al principio costó que el proyecto despegara, Nery consiguió participar en algunas exposiciones en las que al principio tuvo un éxito medido. Pero, como siempre, ella luchó y con su molde multifunción cambió la manera de hacer decoraciones, artesanías y hasta masas comestibles.

Hoy Arte Nery es uno de los stands más visitados de las ferias del sector, tiene más de cien puntos de venta en todo el país, y toda la familia se dedica a la empresa. Ellos no paran de crecer.

Historias que inspiran, donde los empresarios, pymes y emprendedores cuentan cómo lo lograron. Mirá los programas estreno, los domingos 19.30 por Canal 26.